¿Alguna vez has visto ese tipo de retratos en los que una misma persona aparece varias veces en la foto?. Hay una posibilidad que lo que estés viendo sea el resultado de fotografiar gemelos idénticos, pero para aquellos que no tenemos este tipo de hermanos, existe una manera de realizar estos retratos. Principalmente se me ocurren tres fórmulas para que puedas aparecer en una fotografía duplicándote a ti mismo (o a otra u otras personas): doble exposición a partir de un doble disparo, doble exposición a partir de un doble destello de flash (donde digo doble en estos dos casos, puedo decir triple, cuádruple…) y, por último, hacer un montaje en nuestra herramienta de edición favorita (aquí os digo cuál es el mejor programa de edición fotográfica para mi) utilizando varias tomas y montándolas en una única fotografía. Hoy nos vamos a centrar en el último de los casos

Multiplicando panes y peces ¿Qué necesitas?

Básicamente necesitas tres cosas:

  • Una cámara de fotos digital (con su objetivo, claro)
  • Un trípode fotográfico (en su defecto puede ser también de vídeo)
  • Algún programa de edición y manipulación fotográfica instalado en tu ordenador

La cámara es indiferente, siempre que sea digital (también es posible hacerlo con analógica, pero con este método habría que digitalizar los negativos). El trípode, cualquiera que tengáis es perfectamente válido, aquí no vamos a necesitar rótulas especiales ni cosas raras, pero si andáis buscando uno, yo recomiendo este trípode por su relación calidad precio y características. Es muy parecido al que tengo yo pero el mío es un modelo anterior que no tiene por ejemplo la escala de horizonte para las panorámicas y algún otro detallito muy interesante, y para el precio que tiene es fabuloso: ligero, resistente… A no ser que lo necesites de manera intensiva / profesional, creo que es una muy buena opción. En cuanto al programa de edición, el estándar sería photoshop, pero programas gratuitos de manipulación fotográfica y retoque como GIMP os servirá de la misma manera. Yo lo explicaré en photoshop ya que es el programa que uso para estas cosas.

Adicionalmente, también podéis emplear un disparador remoto si vais a fotografiaros a vosotros mismos, o bien poner el temporizador en la cámara !y salir pitando hasta el punto que teníais pensado! Aquí podéis encontrar cientos de disparadores remotos fotográficos que evitarán os partáis una pierna corriendo de un sitio a otro 🙂

Ya lo tengo todo ¿Cómo se hace esto?

Primero, lo más importante es la toma. Busca un lugar que te convenza, prueba una composición del espacio que vas a utilizar, y pon la cámara sobre el trípode escogiendo tanto la distancia focal como la apertura que emplearás para dar a la imagen su apariencia, así como los parámetros correctos de velocidad e iso para ajustar la exposición. Haz alguna prueba previa o pide a alguien que se coloque en aquellos puntos donde van a aparecer luego los “clones” del retratado.

Una vez que más o menos tienes claro todo lo previo a la imagen, yo recomiendo comenzar con una toma sin nadie en ella, la que será utilizada después como toma de fondo en caso de ser necesario. Después, ve realizando una toma por cada posición del sujeto que quieres que aparezca en el retrato final. Aquí, para que la imagen sea más realista (dentro de lo surreal, claro), lo que yo recomiendo es que el punto de enfoque lo dejes en un punto concreto, en donde quieres que esté la mayor atención. Así, por ejemplo, si quieres que la atención vaya al primer plano, haz un enfoque inicial al retratado en ese punto y después deja el objetivo en enfoque manual para que el plano enfocado sea siempre el mismo en todas las tomas. Conseguirás así un punto de profundidad y realismo que no obtendrías si enfocas al sujeto en cada toma, independientemente de si está muy lejos o muy cerca del plano. Pero bueno, esto queda a tu elección en verdad

Ya tienes las fotos, ahora toca montarlas en una

Lo primero que recomiendo es la edición fotográfica. Aquí cogemos una de las fotos, quizá sea la más recomendable para punto de partida la que tomamos como fondo, y editamos en nuestro programa favorito. Luego los ajustes de ésta imagen se los aplicamos al resto, y hacemos las correcciones puntuales que consideremos. Al pegar los ajustes, estaremos dando continuidad a todas las imágenes, algo imprescindible para que el resultado sea creíble

Tras tener todas las imágenes con una edición coherente entre si, lo siguiente sería entrar ya en el montaje. Muy muy sencillo. Solamente tienes que abrir primero la fotografía que usaste para hacer el fondo, e ir añadiendo el resto de imágenes sucesivamente, cada una en una capa distinta. Después, en cada capa, añades una máscara de capa con la que vas a borrar la mayor parte de esa imagen, para dejar solo al sujeto, aunque la selección no ha de ser excesivamente precisa, ya que en la imagen de debajo estará la de referencia, que posee exactamente los mismos elementos de fondo que las superiores.

Una vez tengas ya todas las “personas” visibles, deberás prestar detalle final a cosas como las sombras que proyectan, incluso las que deberían haber proyectado unas sobre otras, o ver si hay alguna parte en la que te has comido algo… ¡y ya está! Ya deberías tener tu retrato compuesto de varios retratos. Solo tienes que darle unos toques de edición final para dejar la imagen como te gusta.

Aunque esta técnica pueda parecer un tanto concreta para estas fotografías en las que aparece varias veces el mismo sujeto, puedo asegurar que tiene varios usos interesantes. Por ejemplo, si necesitas eliminar objetos que necesariamente han de estar en el momento de la toma (a veces puede suceder con la posición de los flashes en exteriores), o si quieres hacer montajes del tipo levitación, tanto de personas como de objetos, la técnica base es esta que he explicado. Pero ya veremos en otros episodios estas otras fórmulas

 

Anterior La importancia de la posición de la luz en el retrato
Siguiente Jean Pierre Laffont, el fotógrafo de la pureza rota

1 Comentario

  1. […] peso) el trípode es una herramienta conveniente a la hora de componer con pausa y a la hora de hacer montajes con varias tomas como expliqué en su día, en esta ocasión utilizando nuestros flashes. Yo personalmente […]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *