Cuando llevas un tiempo realizando fotografías y el volumen que éstas ocupan en tus discos duros empieza a crecer, también empieza a crecer el temor a que un día, como es probable que suceda, tengamos que enfrentarnos a una pérdida de datos ya sea por un fallo del disco duro, ya sea por un virus, y sea un verdadero quebradero de cabeza recuperar nuestras queridas fotografías, y eso en el caso que finalmente podamos recuperarlas.

Existen muchos métodos para realizar copias de seguridad, todo depende de lo paranoicos / metódicos / organizados que seamos. Yo al principio optaba por la opción del disco duro externo en donde, una vez cada tanto, volvía a copiar todas mis fotografías desde cero. Un proceso tedioso que se volvió cada día más complicado, lento, poco fiable y muy exigente cuando la cantidad de fotografías de mi archivo superaban el Tera de tamaño.  Así, tuve que investigar alternativas, y ahora mismo utilizo el sistema que os voy a contar, en el que he tratado de balancear sencillez con seguridad y accesibilidad de los archivos duplicados. Obviamente, existen otros métodos aún más seguros, pero seguramente sean más exigentes a nivel informático con el usuario, y este que yo cuento creo que es bastante sencillo

Primero: ¿qué necesitamos?

Para este método que voy a explicar, necesitamos principalmente tres cosas: la unidad o unidades de origen, esto es, el lugar donde están nuestros archivos que queremos duplicar, en segundo lugar la unidad de destino, esto es el disco duro donde vamos a copiar los archivos originales, y por último el programa con el que vamos a realizar el proceso y que nos permitirá que estas copias de seguridad sucedan sin que nosotros estemos detrás de ellas todo el tiempo.

En cuanto a las unidades de origen este aspecto lo tenemos todos cubierto: son los discos duros en donde ya tenemos nuestras fotografías. Puede que sean discos duros internos de nuestro equipo, puede que sean discos duros externos, en donde guardamos los archivos para no sobrecargar nuestro disco del sistema, o pueden ser incluso discos duros de red o “NAS”, es decir, discos duros a los que se accede a través de la red local y que, por lo general, no van conectados directamente con nuestro ordenador. Sea cual sea el tipo de disco que usamos, este método es el mismo salvando las circustancias características de cada entorno. Yo voy a centrarme en mi modelo, pero no influye para nada a priori con el resto de opciones: mis fotos las guardo en discos duros internos instalados en mi ordenador

En cuanto a la unidad de destino, mi recomendación es la de un NAS o unidad de red, un sistema al que se accede a través de nuestra red local y que es totalmente autónomo de nuestro ordenador. Pero, como en el caso anterior, la unidad de destino también puede ser un disco duro externo o incluso un disco duro interno. Cualquiera de las tres opciones es válida nuevamente

Por último, hay cientos de programas para realizar backups de archivos, incluso algunos sistemas operativos o también algunos discos duros traen su propia aplicación para realizar estas tareas, pero después de investigar y utilizar diferentes métodos y de nuevo recordando que busco un equilibrio entre sencillez y fiabilidad, me decanto por el programa Bvckup 2 que, además de ser eficaz y sencillo de manejar, tiene un precio ridículo si es que quieres tener tus actualizaciones al día (20 dólares la opción personal). Es un programa además que consume muy pocos recursos de tu ordenador y que ni te enteras que se está ejecutando

¿Por qué es debería considerar la opción de un NAS para mis copias de seguridad?

En el punto anterior os hablaba que mi opción para los backups de mis fotografías ha sido un NAS. En este punto, como en todo, seguro que podría haber debate de por qué este o aquél sistema es mejor o peor, pero yo solamente os diré por qué elegí yo esta opción:

  • El que yo compré es una carcasa con dos bahías, esto es, dos “huecos” para meter dos discos duros. Esto posibilita por un lado tener una capacidad superior (puedo tener hasta 20 Tb si no me equivoco, 10 en cada disco), pero además, puedo tener la flexibilidad de usar un disco para Backups y otro disco para temas de otra índole, ambos en el mismo sistema. También te permitirá ampliar la capacidad de tu sistema de datos externo sin quebraderos de cabeza.
  • El NAS me permite tener mi “nube privada”: no solamente en el domicilio, que puedo acceder a mis archivos desde cualquiera de los dispositivos con conexión a red que tengo (móvil, tablet, portátil, TV, etc…), sino que además puedo acceder a estos archivos estando fuera de casa, lo cual me permite una flexibilidad a la hora de disponer siempre que quiera de mis archivos. Así mismo, me permite también guardar archivos estando fuera de casa
  • Los discos duros de red que instalé en el NAS son de bajo consumo, pensados para este tipo de tareas de red, y de alta durabilidad. Sinceramente, estoy más tranquilo sabiendo que tengo unos discos duros específicos para este tipo de situaciones que usando un disco duro externo para un amplio rango de propósitos
  • Otro punto importante para mi, aunque no relacionado con el trabajo o la fotografía, es que puedo usar el NAS como centro multimedia y centro de descargas. No necesito encender el ordenador para conectarme a través de la televisión o de mi sistema de sonido doméstico a uno de los discos duros y disfrutar de todo mi contenido multimedia.  Finalmente la versatilidad que te da un NAS no te la da un disco duro de conexión directa y dependiente a un ordenador.
  • Por último, estos sistemas de almacenamiento en red son como “mini-ordenadores” con su propio sistema operativo que te da cientos de opciones de uso. Desde configurar un sistema de videovigilancia a servidores web propios (olvídate de contratar un hosting, puedes montarte el tuyo) o un centro de descargas al margen de tu ordenador, pasando por infinidad de recursos que quizá son más propios para pequeñas empresas, pero que sin duda con un disco duro externo no podrás ni plantearte.

El primer NAS que tuve era un “todo en uno”, era un My Book de Western Digital, muy similar a la nueva versión, el WD My Cloud que puede encontrarse por poco más de 100 euros en la versión de 2Tb. Pese a que le saqué un rendimiento increíble, al ser un producto “cerrado” no tienes las capacidades de otros dispositivos de este tipo. No obstante, para comenzar en el mundo de los NAS puede ser una buena opción. Pero como quería más, y como después de unos cinco años de uso intensivo el disco duro que venía dentro del WD comenzó a fallar, investigué sobre los mejores NAS del mercado y llegué a la conclusión que en esto hay, al menos para el usuario “medio” doméstico, dos marcas sobre las que considerar la compra: los NAS de Synology por un lado, y los NAS de QNap por otro. Finalmente mi elección, con la que no puedo estar más contento, fue el Synology DS216j, al que le sumé un par de discos duros de 3Tb WD Red especiales para NAS

Configurando Bvckup 2 para hacer tus copias de seguridad

Antes de nada, decir que este programa es solo para windows. Si usas Mac, todo lo anterior de este artículo te sirve, pero desgraciadamente este programa no te va a valer.

Una vez que tengamos determinado tanto el origen como el destino como hemos visto anteriormente, lo último que nos quedará es utilizar ese programa “intermediario” que hará nuestras copias de seguridad por nosotros. Como dije, hay millones de opciones, incluso el NAS que adquirí trae programas para hacer Backups, pero yo sigo utilizando un pequeño y barato programa que como he dicho en el artículo, con este programa sacrificamos cierta parte de seguridad que dan otras aplicaciones en aras de una mayor sencillez de uso y configuración. No obstante, el programa es bastante completo para lo que un usuario medio necesita.

Una vez instalado el programa (muy sencillo, con instalador del tipo “siguiente – siguiente – siguiente”), esto es lo que debemos hacer:

Primero, vamos a “File” y pulsamos en “Add new backup”

Acto seguido se abrirá una pantalla en la que nos pedirá añadamos los siguientes campos:

Básicamente, nos está pidiendo lo siguiente:

  • Backup form, es decir, origen. Podemos introducirlo manualmente o pulsar el botón “browse…” que aparece a continuación y buscar la carpeta de origen desde la que queremos hacer un respaldo
  • Backup to, es decir, destino. El método es exactamente igual que el anterior, pero en este caso escogiendo la carpeta en donde guardaremos la copia de seguridad de la carpeta origen
  • Description, pues simplemente un nombre descriptivo para esta “tarea”
  • What to backup: aquí elegiremos qué queremos copiar, eligiendo entre las distintas opciones al pulsar en “details”. Lo recomendable es dejar la opción que viene, que copiará todo menos aquellos archivos de sistema, ocultos y demás tipos de archivo que en realidad no aportan nada.
  • When to backup: cada cuanto se hará el backup. Así el programa cada X horas volverá a mirar en nuestras carpetas de origen por si hubiera algún cambio y, en caso de haberlo, lo replicará en la carpeta de destino
  • Tanto Detecting Changes como Copying son dos opciones de cómo queremos que funcione el programa para detectar los cambios y para copiar, simplemente nos permite elegir entre distintos métodos pero que para nuestro uso final no importan demasiado
  • Deleting: Esto es, borrado de archivos. Aquí podemos escoger que sucederá con las imágenes borradas entre varias opciones: borrarlas también, archivarlas en un nuevo directorio en la carpeta de destino para su revisado y borrarlas automáticamente pasado un tiempo (dos semanas por defecto), o no borrar nunca

Aquí un pequeño consejo: yo hago copias de mis carpetas donde guardo las fotografías, pero también hago copia de seguridad de las carpetas de Lightroom donde guarda los catálogos. De esta manera, si hay una “catástrofe” en mi ordenador, tendré no solamente los archivos, sino todas las ediciones que he realizado en dicho programa

Y ya está, una vez pinchemos el botón create, tendremos creado nuestro Back up que respaldará todos los archivos guardados en un directorio determinado (incluso podemos escoger un disco duro completo) en otro lugar, y lo hará a partir de ese momento de manera automática según hayamos elegido, interfiriendo poquísimo con nuestro trabajo habitual y con el rendimiento de nuestro ordenador. El programa en cuestión hace muchas otras cosas, pero con estos parámetros básicos ya podremos descansar tranquilos. Y lo habremos configurado en menos de dos minutos, que es para mi la clave de este programa

De esta manera tendremos nuestro trabajo fotográfico protegido de posibles incidentes de manera sencilla, práctica, y eficaz. Como decía, yo recomiendo un NAS, que como hemos visto pueden ser adquiridos desde poco más de 100 euros con disco duro incluído, pero este sistema sirve también para ser utilizado con cualquier disco duro que tengamos, ya sea en nuestro ordenador o ya sea conectado a él de alguna manera. Eso si, seguramente si no utilizamos un NAS, perderemos las ventajas a las que hacía referencia en el punto correspondiente (fácil ampliación, variedad de utilidades, posibilidad de nube personal con acceso desde la red local y desde internet, servidor multimedia, etcétera). Espero que estos consejos os hayan servido para poner

 

 

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