Como todo fotógrafo me he tenido que enfrentar a la decisión de qué programa usar para editar o revelar mis raws, y tras mucho probar, he acabado decidiéndome por Capture One. Para quien no lo conozca, Capture One es un programa de edición y revelado raw al estilo de Lightroom, pero que se diferencia del programa de Adobe principalmente por su motor de revelado raw. Phase One, desarrollador del programa, creó un motor de revelado raw mucho más potente para hacer frente a los archivos creados por sus cámaras de formato medio y eso, se nota.

Pero, ¿en qué se nota? Si bien es cierto que a efectos de retoque rápido, unos pocos niveles, curvas y poca parafernalia más, tanto Capture One como Lightroom, dan resultados más o menos parecidos; la verdadera diferencia llega cuando nos ponemos exigentes con el revelado raw. El tratamiento del color y el enfoque que consigue el motor de revelado de Capture One supera con creces a sus ‘hermanos’ de Adobe. Esto nos permite conseguir una densidad de color en la imagen y una nitidez que no he conseguido con otro programa. La posibilidad de tratar los colores de manera independiente y la herramienta dedicada al tono de la piel, son algunas de las diferencias notables frente a Lightroom. Y es que además tenemos que pensar en usar Capture One no solo como un procesador directo del raw, si no como un paso previo del retoque ‘fino’ en Photoshop. De esta manera podremos conseguir resultados espectaculares.

Como vemos en la imagen, el editor de color del Lightroom se queda corto frente a las posibilidades que nos ofrece el editor del Capture One, que además de usar una paleta más precisa, utiliza más variables (además de las de Lightroom, usa la variable “Smoothness” o suavidad) en su modo básico, teniendo además una pestaña específica para los tonos de piel

Como he dicho, Capture One es un programa muy parecido en muchos ámbitos al archiconocido Lightroom. Por ejemplo, ambos usan un sistema de bibliotecas con el que puedes tener tu archivo organizado, aunque en el caso del programa de Phase One, incluye una opción que no tiene Lightroom: las sesiones.

Estas sesiones son un método de trabajo cómodo y rápido para shootings donde tienes que trabajar con la cámara directamente conectada al ordenador o trabajos donde no tienes un ordenador fijo o incluso encargos en los que participan varias personas para el resultado final de la imagen. Estas “sesiones” crean una carpeta única, en la que se encuentran varias carpetas (capturas, seleccionadas, salida y papelera) que nos ayudan con la organización de los archivos, en donde se van almacenando los raws y donde Capture One irá creando sus archivos de ajuste. Esto nos permite trasladar la carpeta de la sesión entera donde queramos sin perder archivos y ajustes, o tener que localizar la carpeta en su nueva ubicación en el disco duro.

Otra de las diferencias frente a otros programas de procesamiento raw es la exportación de las imágenes finales. Es aquí donde el motor que mueve al programa de Phase One vuelve a marcar la diferencia. Gracias a este motor de revelado la compresión a jpeg es mucho más suave, ofreciendo unos resultados inmejorables. Por contra, ya que siempre hay algo de lo que quejarnos, el tiempo de procesado en lote es algo de lo que siempre estamos insatisfechos ya que queremos procesar cientos de imágenes en pocos segundos. Comparando Capture One con Lightroom en el procesado de una sola imagen vuelve a ganar el programa de Phase One, pudiendo además realizar diferentes exportaciones de manera simultánea. Que el programa desarrollado por Adobe no pueda hacer frente a Capture One en rapidez no es algo nuevo, ya que como la propia compañía ha reconocido: ‘Lightroom es lento’, siendo su prioridad el hacerlo mucho más eficiente a la hora de las exportaciones y cargar las previsualizaciones de los archivos.

Capture One nos permite además tener varias opciones de exportación configuradas (al igual que en Lightroom) pero la ventaja en Capture One es que podemos usar diferentes “fórmulas” de manera simultánea. Así de una sola vez podemos obtener por ejemplo los jpeg finales en alta resolución, una copia de estos en baja resolución y con marca de agua para pasar a modo de preview, y otra copia más con las imágenes procesadas a tamaño web. Cada fórmula de exportación es totalmente configurable, pudiendo elegir desde el formato del archivo hasta dónde queremos que se guarde. Además podemos configurar a qué resolución exportar, el tamaño final, la calidad de la compresión (en caso de exportar a jpeg), el espacio de color y si queremos o no marca de agua en nuestra imagen. Por último, la configuración de cada fórmula nos permite aplicarle un enfoque general a la imagen dependiendo si el archivo final va a ser impreso o visualizado en pantallas de dispositivos digitales.

Las posibilidades de este programa son increíbles, ya que paso a paso durante el revelado de nuestro raw vamos encontrando detalles que marcan la diferencia respecto a Lightroom, siendo otra de las mejoras que presenta Capture One el retoque selectivo por capas. O lo que es lo mismo, un híbrido del retoque selectivo mediante máscaras que pintamos con el pincel y el sistema de capas de Photoshop. Un recurso genial cuando no quieres abrir el programa ‘rey’ de Adobe para eliminar un granito, una mota o incluso crear efectos de color y viñeteado y poder activarlos o desactivarlos sin necesidad de borrarlo para hacerlos de nuevo. Además estas capas pueden ser de ajuste, de clonación o de curación de manera independiente. Por lo que en la capa 1 por ejemplo podemos hacer una curación para eliminar un granito y en la capa 2 un ajuste para levantar la luz solamente en los ojos.

En definitiva, Capture One es un programa potente y profesional que nos va a dar un resultado inmejorable y nos va ayudar en nuestro flujo de trabajo independientemente del tipo de fotografía que hagamos, ya que pese a ser el programa más utilizado en fotografía de moda y publicidad, cada vez son más los fotógrafos que trabajan con él en fotografía editorial, social e incluso fotoperiodismo.

*NOTA: La organización de los menús y el espacio de trabajo en Capture One es totalmente configurable, pudiendo esconder o no el explorador o las herramientas. Te invito a que configures tu espacio de trabajo ideal con las herramientas que más utilices

 

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1 Comentario

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