Aparentemente esta foto puede tener muchísimo trabajo, pero la verdad es que…Nada, la verdad es que lo tiene, ¡lo siento! En fin, pongámonos serios. En mi artículo anterior hablaba de cómo suelo preparar mis sesiones con las bandas, algo que no solo influye en el resultado final, sino que, como en este caso, es imprescindible. Una mala planificación/ejecución supondrá casi con toda seguridad no tener el resultado que queríamos. Aunque me centraré en hablar del proceso de esta fotografía, realmente lo que voy a explicar son pasos que uso prácticamente en todas mis fotos que sé que van a ser fotomontajes. El primer paso es precisamente ese: saber que vas a hacer un fotomontaje.

Muchas veces se cree que se puede cambiar el fondo de cualquier imagen, y bueno, si, podríamos decir que se puede, pero el resultado que se obtenga después es otra historia. Para hacer este tipo de fotografía, siempre tengo claro que va a llevar un cambio de fondo total, ya que lo voy a tener en cuenta al realizar la imagen. Probablemente penséis que en este tipo de imágenes todo es digital. Es cierto que llevan muchísima carga digital, pero si hay una frase que se aplica a cualquier estilo de fotografía es que ‘sin un buen original, no hay buena foto final‘, o lo que es lo mismo, que la foto que tomas con tu cámara ya tiene que ser buena…aunque esté incompleta. Por ello, la planificación y la toma inicial, la base, es fundamental.

Aparte de tener claro que voy a hacer fotomontaje, también tengo claro qué tipo de fotografía va a ser, qué tonos va a llevar, elementos, etc, ya que es muy importante que luego todo tenga sentido. Al principio es un poco complicado imaginar algo que no estás viendo, pero, como todo, es cuestión de práctica.

(versión final de la imagen que hoy voy a comentar, en un trabajo realizado para la banda Crusade of Bards)

La toma: dónde, cómo y por qué

Cuando se trata de fotomontajes, siempre trabajo en estudio ya que, además de la comodidad, me permite trabajar sobre fondos totalmente lisos que me facilitarán posteriormente el trabajo de edición. Siempre trabajo con fondos grises. Lo ideal es el gris medio. Si el estudio no cuenta con ese tono, mi consejo es llevar el fondo blanco al gris pero nunca usar el fondo negro. ¿Por qué? El fondo negro quita mucha información. Es muy fácil que se empaste y al final nos dificulte poner el fondo que queremos o recuperar detalles como el pelo. El blanco no resulta tan complicado como el negro, pero tampoco es el más indicado, así que nos quedamos en un intermedio: El gris.

El color gris digamos que coge lo bueno del negro y el blanco dándonos muchas más facilidades para hacer nuestras creaciones. Es un fondo en el que los modos de fusión trabajan de manera que respeten más la imagen real, sin quitar partes blancas o negras.

En este caso, se tenía muy claro la idea de la foto. Como contábamos con un fondo de 3 metros decidí hacer la foto en 2 tomas. Por un lado, fotografié a Blanca, la cantante. Ya que queríamos simular que un Kraken estaba intentando llevársela, le coloqué una cadena o cuerda en su cintura, y con la ayuda de otra persona detrás que lo sostenía, conseguimos ese movimiento del cuerpo. Por otro lado fotografíé al resto del grupo que desde el barco intentaba rescatar a su vocalista. En casos como este es importante tener un cuenta las posiciones de cuerpo, especialmente de la cabeza y, sobre todo, la dirección de la mirada, ya que ayudará a que no se note que se ha hecho en 2 tomas diferentes.

(imagen ya manipulada en la que empiezo a trabajar desde un montaje de imágenes hechas en estudio con fondo gris)

En cuanto a iluminación, normalmente ilumino con una ventana octogonal y coloco un contra que dibuje uno de los lados del modelo. Este lado iluminado lo tendré en cuenta si posteriormente añado elementos digitales de iluminación como el sol.

El montaje: consiguiendo que todo encaje

En esta fotografía hay varios elementos y cada uno va por libre. Dependiendo de su origen, trabajo con ellos de una u otra manera. Por un lado hay elementos como las salpicaduras de agua que son pinceles y otros, como el Kraken, que son imágenes de stock.

Y aquí hago un inciso: los mundos de stock o bancos de imágenes. Con internet tenemos acceso a muchísimo material artístico, unas veces gratuito y otras de pago. En cualquier caso es muy importante leer los permisos que el creador da para el uso de sus imágenes. Normalmente mis fuentes son medios como pixabay, deviantart o creative market, aunque también opto a veces por usar mi propio stock, es decir, imágenes que yo tomo y, obviamente, ¡me doy el permiso de utilizar!

Volviendo a la imagen comentar que es un grupo con una temática de piratas en sus temas, artwork y demás, por lo que las posibilidades con las que volverme loca, se limitaban un poco (ya he comentado alguna ocasión que soy un poco caótica y experimental a la hora de trabajar). Lo primero fue colocar en una misma imagen las 2 tomas que realicé, cuadrarlas de altura y proporción y empezar a añadir los elementos grandes: barco, kraken y fondo general (cielo). A partir de ahí era ir adornándolo para crear una escena más completa.

(imagen en proceso de transformación… ya poco a poco va cogiendo forma, pero queda mucho trabajo aquí)

Normalmente para fotomontajes lo ideal es ir probando los modos de fusión de cada capa que pongamos. No hay una regla universal ya que todos tenemos un estilo y gusto diferente y cada imagen funciona de una manera por si sola y dependiendo de la capa que tenga debajo. Realmente es un laberinto al que se llega con práctica, pero es durante esa práctica cuando se aprende.

Una vez todo montado viene la parte de las tonalidades, lo que se conoce como ambientación. Esto incluye añadir destellos de luz con degradados (respetando donde hemos puesto los flashes de contra en la toma original) y, aunque a veces utilizo algún filtro, mi perdición es la Corrección Selectiva de Photoshop, una herramienta que permite ir por las diferentes gamas tonales y llevarlas en diferentes direcciones. Y, como en todos los pasos, esto funciona diferente según nuestros gustos y nuestra imagen, aunque en mi caso, la corrección de negros, neutros y blancos es lo que más utilizo.

Un último consejo a la hora de hacer este tipo de imágenes: fijarse muy bien en las sombras. Si añadís elementos, tened en cuenta que, en la vida real, crearían sombras, como es el caso del tentáculo que rodea la cintura de la modelo. Es un pequeño detalle que integra la imagen.

(ya va quedando menos… ahora unos últimos toques de color y a dejar todo perfecto)

En resumen, como en toda imagen, los resultados vienen con la práctica. Al tratarse de una parte creativa las posibilidades son infinitas, pero es importante saber que hay que partir de una buena base, ya que con herramientas como Photoshop, podemos darle otro aire a nuestra fotografía o modificar partes, pero nunca transformar una imagen mala en una buena. Y aquí os dejo un vídeo rápido de cada paso que lleva esta fotografía.

Espero os haya servido de base para enfrentaros a vuestros trabajos de fotomontaje y en siguientes artículos seguiré explicando técnicas para conseguir este tipo de imágenes de fantasía que busco siempre en mis trabajos.

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