A todos los fotógrafos nos ha pasado, o nos va a pasar. Al menos a todos los que intentamos ganar dinero a través de nuestro trabajo: el típico cliente que es mejor no haberse cruzado por el camino. Ese que no paga a tiempo, ese que cuando no te paga desaparece, o que te sigue pidiendo más y más cosas que no habíais pactado antes de desembolsar el dinero acordado… Siempre hay alguien así, y por desgracia en profesiones como la fotografía u otras que guarden similitudes, parece que se multiplican por esporas. Una vez has caído en sus garras, prepárate para pasar un calvario para conseguir que cumpla su parte del pacto, el consiguiente pago del trabajo.

Pero en esta entrada no pretendemos ayudarte a hacer que te pague un cliente moroso, sino a crear una serie de instrumentos que te ayuden a no caer en sus trampas. Digamos que es una especie de prevención contra este tipo de cliente indeseable. He aquí algunas de los consejos que pueden ayudarte si no a evitar completamente la desgracia de tener que andar pidiendo lo que ya es tuyo, a menos minimizarlo al máximo:

Envía un presupuesto con condiciones claras. Esto no te evita ningún problema, claro, pero es una primera piedra de toque. El presupuesto ha de ser detallando exactamente qué tipo de trabajo se va a realizar, cuánto se va a cobrar por él, y cuándo termina el plazo en la relación. Además, en el presupuesto es conveniente añadir los plazos de pago y los intereses que derivan de un posible retraso en el mismo, de esta manera al menos estamos dejando claro que sabemos qué puede pasar, y que sabemos qué hacer en su caso. Importante para esto conocer los datos de facturación desde el principio.

Fracciona los pagos. Puedes pactar un adelanto para el trabajo a modo reserva de fecha. Este puede ser de entre el 20 y el 50 por ciento del presupuesto total, y deberá ser ingresado antes de realizar el trabajo. Incluso se puede pactar que este adelanto no es recuperable en caso de cancelarse el trabajo en el último momento, algo que también podemos encontrarnos en clientes caprichosos. Recordemos que el trabajo para un cliente no es solo el día de la sesión o evento, sino que previamente habrá habido reuniones, llamadas, agendas, estudio de briefings, referencias, horas dedicadas a la localización… y que te cancelen todo la noche antes de un trabajo sin más ni más es motivo suficiente para retribuir esa parte del esfuerzo.

Además de ese primer pago, luego pueden fraccionarse por ejemplo otros 2: uno el día mismo del evento o sesión y un último pago a la entrega de fotos. De esta manera, la cantidad que pueden dejarnos “colgada” va disminuyendo a cada fase del trabajo.

Protege con password las galerías en alta resolución. Si envías tus archivos comprimidos, hay una sencilla manera dentro de los programas de compresión para proteger determinados ficheros o carpetas con una contraseña. La idea sería enviar dos carpetas, una con las imágenes en baja resolución, incluso con marca de agua, y otra carpeta con las imágenes en alta resolución, esta protegida por un password que se entregará al cliente en el mismo momento que recibamos el pago. También hay una sencilla manera de proteger con contraseña tus envíos por wetransfer. Importante: si quieres reforzar al máximo la seguridad, usa una contraseña de al menos 16 caracteres usando mayúsculas, minúsculas, símbolos y números.

O mejor: usa una opción en la nube con protección y pasarela de pago. Enviar el archivo al cliente con password, y más de las características que hemos comentado, es muy buena forma de protegerse, pero si el cliente tiene idea suficiente, podría saltarse la protección y tener las fotografías sin pagar. Sin embargo existen servicios que combinan alojamiento con pasarelas de pago que pueden ser una gran alternativa en la que incluso tú ya no tienes que interactuar: de nuevo una carpeta con las previsualizaciones en baja resolución, y una carpeta protegida que se libera automáticamente al realizar el pago via paypal o tarjeta de crédito. Incluso de esta manera la percepción del cliente será de mayor seriedad y organización estructurada.

Deja claro que la cesión de derechos está supeditada al pago de la factura. Normalmente cuando realizamos fotografías a alguien lo que estamos vendiéndole no son “las fotos” sino sus derechos de reproducción y explotación. Si un cliente no nos paga y queremos meternos en líos de denuncias (algo recomendable siempre dependiendo la cuantía de la deuda) estaremos seguramente yendo a un juicio por cantidades. Sin embargo, si hacemos una declaración expresa de que los derechos de reproducción de las imágenes son unica y exclusivamente cedidos al momento del pago de la factura, el cliente estará también infringiendo la ley de derechos de autor si utiliza las fotografías, con lo que la demanda puede ir más allá que el mero pago de la factura.

Recuerda especificar todo claramente en tus conversaciones por escrito y conseguir aceptación de las condiciones. A falta de contrato, los mails pueden ser prueba en un juicio, y si el cliente ha manifestado por escrito su aceptación de las condiciones, tiene la misma validez que un contrato. No obstante, no es mala idea tampoco redactar y hacer que el cliente te firme un contrato. Parece una tontería, pero una vez que una persona firma un papel, ya se siente mucho más obligado al cumplimiento de sus obligaciones

No hay nada infalible en esta vida, y menos con aquellos amigos del escaqueo, pero esperamos que con estos consejos vuestros quebraderos de cabeza desciendan notablemente. ¿Tienes tú alguna otra táctica para evitar estos trámites? ¡No dudes en comentar entonces a continuación!

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2 Comentarios

  1. Rubén C
    2 noviembre, 2017

    Gracias por la entrada!!
    Me dedico a la fotografía de bodas. Nosotros firmamos un contrato exponiendo todas las condiciones, derechos y deberes, así como partes “tontas” que me curan en salud, como que alguien reviente la foto colándose por detrás… nuestra forma de pago es la que exponeis arriba, pago como reserva de fecha, la semana de la boda hasta el día de la boda el 50% del monto restante y el resto en la entrega de los archivos digitales, ya con los archivos entregados damos el álbum.
    Aunque si que es cierto que constantemente a todos nos pasan situaciones que nos obligan a modificar contratos xD

    • 2 noviembre, 2017

      Hay que curarse en salud! 🙂