Esta semana pasada llegaba a nuestro conocimiento que un medio musical online estaba utilizando fotografías sin permiso ni autorización de sus autores. Pero además, no eran las típicas fotografías cogidas de las redes sociales o de la web personal del fotógrafo, sino que también se apropiaban de imágenes publicadas en otros medios de comunicación. Eso si, siempre citaban a sus autores.

Después de que varios compañeros exigieran la retirada de estas fotografías, alguno de ellos incluso colaborador de este portal, la web en cuestión ha emitido un comunicado en su perfil de Facebook y en Twitter en el que excusan su actitud indicando que no lo han hecho de mala fe, y que si acaso lo han hecho cumpliendo la legalidad vigente, argumentando dicho respeto a la legalidad en el artículo 33 de la ley de propiedad intelectual vigente en España. Aunque una lectura del artículo nos hace ver que nunca se podrán usar imágenes si estas tienen sus derechos reservados (algo que se presupone de cualquier obra según la propia ley en sus artículos 14 y 17) y que, en todo caso, el uso de estas imágenes habrá de ser retribuido, cosa que tampoco sucedía en este caso.

Pero dejando de lado el “desliz involuntario” de este medio coordinado por periodistas, esta es una ocasión tan buena como cualquier otra para dar un breve repaso a qué sucede con una fotografía que hay publicada en internet. ¿Puedo usarla libremente? ¿Simplemente con citar al autor ya está todo arreglado? ¿Si no he borrado la marca de agua significa que puedo usar esa imagen?. Aunque la respuesta corta es no, no y no, vamos un poco a repasar a grandes rasgos qué dice la legislación española en la citada ley de propiedad intelectual sobre el uso de obras protegidas en esta ley.

El autor es el que manda

Este podría ser el resumen de la ley de propiedad intelectual española, reflejado en concreto en los artículos 14 y 17, en el que se explica el derecho moral y el derecho de explotación del autor sobre su obra. Al autor, y exclusivamente a él, corresponde decidir si una obra se divulga, si se le acredita como autor, si ha de respetarse la integridad de la obra o puede esta verse modificada, además de todos los derechos de explotación de dicha obra: en especial, los derechos de reproducción, distribución, comunicación pública y transformación, que no podrán ser realizadas sin su autorización.

Hay excepciones y límites para estos derechos de explotación: durarán toda la vida del autor y 70 años después para sus herederos, la copia privada está siempre autorizada, así como las citas de obras a nivel divulgativo o con fines educativos, es decir, lo que hacemos en photodémica con los artículo de “historia”, en donde utilizamos fotografías de autores para hablar precisamente de ellos con fines divulgativos.

También está autorizado la reproducción de obras en temas de actualidad, precisamente en el artículo 33 al que se agarraba aquél medio, incorporado a nuestra legislación desde el Convenio de Berna para la protección de obras literarias y artísticas, pero el fin de este artículo en nuestra ley es la de proteger al autor, y no la de dar libertad al reproductor, como si lo hace con las “meras noticias” o “meras fotografías”, no protegidas en la ley. ¿Y como protege de esta reproducción en temas de actualidad a los autores? Pues precisamente añadiendo límites a dicha reproducción: que no exista reserva expresa de los derechos en origen, que se haga constar la fuente y el autor, que éste perciba una remuneración equitativa. Además, el artículo 2.8 del citado convenio de Berna, que es el artículo desde el cuál nace nuestro artículo 33, indica que “la protección del presente Convenio no se aplicará a las noticias del día ni de los sucesos que tengan el carácter de simples informaciones de prensa”, por lo que muy seguramente podríamos debatir sobre si tiene mucho sentido hablar de él al ilustrar crónicas, y no noticias de actualidad o “simples informaciones de prensa”.

Más vale preguntar…

Viendo que la ley protege al autor, ¿qué puede motivar a aquellos que cogen sin preguntar el trabajo de otros solo porque está en internet? A veces se tarda lo mismo preguntando que tomando la iniciativa de distribuir sin autorización una fotografía con derechos de autor. Para que quede claro: todas las fotografías son susceptibles de estar protegidas por el derecho de propiedad intelectual (salvo las “meras fotografías”), y todos los autores son, siempre y a no ser que hayan declarado expresamente lo contrario, poseedores de la decisión última de si puedes hacer algo (más allá de la copia privada) con su foto. O sea que evítanos dolores de cabeza a todos y al menos ten la educación de preguntar. ¡No mordemos! Eso, o exponte a que el autor o terceros decidan denunciarte por infringir la citada ley de propiedad intelectual. ¿De verdad vale la pena?

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1 Comentario

  1. […] ¿Puedo utilizar libremente las imágenes que hay en internet? […]

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