Continúo mi recorrido por los consejos para combinar luz ambiente y luz de flash en nuestras sesiones en exteriores. Hasta ahora he publicado otras dos entradas, una primera en la que repaso el equipo recomendado para nuestras sesiones con flash en exteriores, y un segundo artículo en donde explico una serie de conceptos básicos de la fotografía con flash en exteriores, además de algunas limitaciones que nos encontraremos al usar estos dispositivos en la calle, y cómo solventar dichos problemas.

Hoy voy a ahondar en las características básicas de la luz, aquellas características que definirán nuestra imagen, con especial incidencia en la iluminación con flash y su combinación con la luz ambiente, para así poder entender qué debemos hacer y cómo debemos hacerlo para conseguir esas imágenes que estamos buscando en nuestras sesiones en exteriores con luz de flash. ¡Comenzamos!

Características de la luz de flash: posición, color, distancia, potencia y textura

Estas son las cinco dimensiones básicas de la luz en general, y en particular también de la luz de flash. Hay que tenerlas muy presentes a la hora de crear nuestro set de luces para conseguir nuestro objetivo. Mientras que el la luz ambiente, por lo general, somos nosotros quienes debemos adaptarnos para modificar estas cinco características, en la iluminación con flash seremos nosotros los que adaptemos la luz a nuestras necesidades. Por ejemplo, si solamente iluminásemos con la luz del sol en exteriores, su posición, su color, su distancia, potencia y textura serán constantes en determinado momento, y seremos nosotros quienes debamos modificar nuestro comportamiento para obtener una iluminación concreta: como explicaba en mi artículo Mejora tus retratos con luz ambiente, en un día soleado si queremos una luz suave, deberemos buscar una sombra, si queremos que la luz del sol vaya en un ángulo determinado, deberemos esperar a la hora concreta y posicionar al sujeto en una dirección respecto al sol determinada, etcétera. Sin embargo, con la luz de flash todo esto cambia: tú eres quien decidirá todas estas variables por tu cuenta. Tú posicionarás el flash en un lado u otro respecto del sujeto, a una distancia, con una potencia, y así, conseguir la iluminación deseada dependerá de tí (y de cuánto equipo tengas, claro). Pasemos a ver cada una de estas dimensiones de la luz y cómo podemos usarlas para obtener diferentes resultados.

Posición y direccionalidad de la luz

La posición de la luz del flash respecto a aquello a fotografiar hará que el resultado varié enormemente. Es tan relevante que casi cada posición imaginable tiene un nombre determinado en el mundo de las artes visuales: luz frontal, cenital, lateral, contra, perfilado, luz de pelo… Además, en exteriores, estaremos combinando casi siempre al menos 2 tipos de luz, con su posición cada una: la luz de flash y la luz del sol. Esto nos puede ayudar a usar la luz del sol como si se tratase de otro flash. Por ejemplo en esta imagen que os pongo ahora, realizada con un solo flash, el sol estaba a la derecha y el flash a la izquierda, y se puede apreciar como el pelo de ella está iluminado por el sol, así como las chaquetas de ambos, mientras que, sobre todo, en el rostro de ella se aprecia que la luz principal viene del lado contrario (flash), creando las sombras en el lado derecho del rostro. Es un esquema muy clásico este de utilizar dos luces “cruzadas”, cada una en la posición contraria de su compañera.

En esta segunda fotografía, el sol hace de luz de contra, perfilando las siluetas de los tres retratados, mientras que la luz de flash actúa como luz principal y la sitúe en el mismo lado que la luz del sol, pero por delante en lugar de por detrás, integrándose así la luz de una manera más natural o “motivada”

Como decía, la posición de la luz es crucial en el tipo de foto que queremos realizar, de ahí sus nombres clave en fotografía, vídeo o pintura. Pero hay un concepto muy interesante que debemos interiorizar en este punto: la manera de apreciar la luz es solamente a través de las sombras. Es decir, en iluminación claro que es importante de dónde viene la luz, pero la importancia vital es hacia dónde van las sombras, cómo son, si tapan algo que no deberían, si hacen formas extrañas en el rostro o en otros sujetos, etcétera. La mejor manera de entender una iluminación es, de modo habitual y sobre todo en el retrato, a través de las sombras que dicha luz proyecta.

No es mi cometido extenderme aquí con todos y cada uno de los posibles esquemas existentes dependiendo de la posición de la luz. Solamente invitaros a investigar por vuestra cuenta las grandes diferencias que pueden existir simplemente poniendo la luz en un lado u otro de la escena, en una posición u otra. Eso si, un punto de partida clásico es posicionar la fuente de luz principal a 45º del retratado, tanto en el eje horizontal como en el vertical, consiguiendo en el lado contrario al iluminado el famoso triángulo de Rembrandt. A partir de ahí, solo recordar que el volumen nos lo dan las sombras, y que si queremos imágenes más planas, solo tenemos que colocar el flash en el mismo eje que el objetivo (flash en cámara o, mejor aún, flash anular). Algunas posiciones y sus usos serían:

  • Luz a 45º, por encima del sujeto: como veíamos, una posición muy clásica en el retrato, puesto que normalmente era en la que se posicionaba a los sujetos en relación a las ventanas por las que entraba la luz natural para retratarles. Es una luz de partida para tus retratos que el ojo humano ya ha asimilado como convencional
  • Luz a 90º a la misma altura que el sujeto: será una luz totalmente lateral que dejará un lado del rostro totalmente en sombra, creando un efecto dramático que puede potenciarse si en el lado no iluminado añadimos una luz de perfilado, esa que vemos por ejemplo en la imagen anterior, principalmente en el brazo del artista de la derecha de la foto.
  • Luz desde abajo: es una luz inusual, pues en la naturaleza rara vez estaremos iluminados desde abajo, que se ha utilizado sobre todo para escenas de terror o suspense en fotografía y cine. Esto es debido a que es la clásica luz de la iluminación con un candil y que nos traslada a esas situaciones en las que el sujeto es vulnerable a un entorno que no puede apreciar más allá de escasos metros.
  • Luz de contra como luz principal. Esta luz creará principalmente una silueta, ya sea la luz de contra directa (creando un perfilado) o rebotada en una pared, lo cual hará que la pared esté iluminada pero el sujeto no, quedando éste silueteado. Yo la he usado por ejemplo para fotos de “Coming Soon”, esas imágenes que a veces las bandas usan en sus webs para anunciar que algo está a punto de suceder, pero aún no puede desvelarse… Intuyes las formas, pero no puedes reconocerlas.
  • Luz cenital, esto es, desde arriba y en ángulo recto al suelo, creando unas intensas sombras en los ojos que darán a la imagen un dramatismo y una gran tensión, pues uno de los puntos de interés más poderosos de una fotografía son los ojos del sujeto, y al no verse estos se creará incomodidad en el espectador.

Son solo unos ejemplos de los muchísimos que existen, y hay que recordar siempre que, seguramente, estemos combinando dos fuentes de luz, con dos direcciones cada una: ahora toca decidir si queremos que nuestro flash sea la luz principal y apoyarnos en la luz ambiente, o al revés, y decidir también si queremos que la escena parezca más natural o más artificial. Todo un mundo, ¡y solamente hemos hablado de dónde poner la luz!

El color de la luz

En cuanto al color, normalmente la luz de flash viene calibrada como luz de día, aunque la luz del sol no la percibimos del mismo color a todas horas, ni es igual según las condiciones atmosféricas. Esto se va a notar en que al estar iluminando con fuentes de distinta temperatura de color (el flash y la luz ambiente) en muchas ocasiones percibiremos algo irreal en la fotografía, principalmente en el entorno ya que en post-producción tendemos a corregir el color para la piel, y esto hará que la luz ambiente pueda quedar irreal.

Para compensar las diferencias de temperatura de ambas fuentes de luz podemos utilizar geles de color que harán que la temperatura de color de nuestro flash sea la misma, o muy aproximada, a la luz ambiente. Por suerte, existen soluciones muy baratas para esta circustancia cuando usamos flashes de mano, como por ejemplo este pack de 20 geles de color para flash de mano que cuesta poco más de 10 euros.

Estos geles además pueden servir para crear iluminaciones creativas, ya sea de manera directa o inversa, y me explico. Si ponemos un filtro para tungsteno o filtro CTO, el sujeto quedará de color naranja si usamos el efecto de manera directa, (siempre dependiendo de nuestra configuración de temperatura de color de la cámara, claro), o bien la luz ambiente quedará completamente azulada si corregimos a posteriori en nuestro programa de edición ese naranja de la piel para dejarla “normal”, consiguiendo así una iluminación ambiente totalmente irreal. ¡Pruébalo en tu próxima salida con el flash!

En definitiva, en este punto casi lo más importante es saber que, al estar combinando distintas fuentes de luz (no tiene por qué ser solamente el flash y el sol, puede ser el flash y farolas de la calle, por ejemplo) estamos combinando luces con distinta temperatura de color, y al corregir en post-producción el tono de unas, cambiaremos el color de las otras, creando imágenes extrañas, por lo que lo recomendable es tratar de poner la luz de nuestro flash a una temperatura similar al del resto de luces que haya en la escena (o a la temperatura de la luz predominante)

Distancia y textura

Sobre la distancia y la textura, ambas están interrelacionadas, pero primero, la famosa ley del cuadrado inverso explicada en bruto: cada vez que separes al sujeto el doble de distancia de la luz, éste recibirá una cuarta parte (o dos diafragmas menos) de iluminación. Es decir, con una potencia constante de luz, si a 1 metro era f 11 el diafragma necesario para exponer correctamente al sujeto, a 2 metros (doble de distancia) la luz que le llega deberá corresponder a un diafragma en cámara de f 5.6 para estar bien expuesto, y a 4 metros f 2.8… y así sucesivamente. Aunque nadie anda con un metro en la mano para saber exactamente este tipo de temas, es una regla muy importante por ejemplo en la fotografía de grupos de personas: si el flash está a un lado y su distancia es de 1 metro del sujeto más cercano al flash y 4 del más lejano, habrá una diferencia de iluminación de excesiva entre el primero y el último, por lo cual dejará muy subexpuesto al último. ¿Cómo solucionarlo? O bien alejando el flash, por ejemplo poniéndolo a 7 metros del primero estará a 10 del último, y la diferencia al no ser ni siquiera el doble de distancia, no llegará ni a un diafragma, o bien, claro, poniendo otra luz por el lado contrario 🙂

Esta regla del cuadrado inverso es importante también para entender en exteriores cómo hacer que el flash afecte a los sujetos, pero sin embargo no afecte a la escena. Si el sujeto y el fondo están muy lejos del flash, llegará luz muy similar a ambos, sin embargo si la luz del flash está muy cerca de los sujetos, esta (al ajustar el diafragma correcto en cámara) llegará en menor medida al fondo en cuanto exista una separación correspondiente. Por ejemplo, en esta fotografía que acompaño puede verse como mientras el flash está iluminando al grupo desde arriba-izquierda, la luz posterior del fondo está siendo iluminada por la luz ambiente del sol en otro ángulo, y esto se ha conseguido al separar un poco del fondo al grupo y acercarles el flash hasta ellos, haciendo así que la luz del flash no afecte al fondo

Sin embargo, en esta otra fotografía los sujetos retratados están pegados al fondo, en combinación con una velocidad de obturación relativamente rápida, con lo cual tanto fondo como retratados están únicamente iluminados por la luz de flash

En cuanto a la textura me refiero a la suavidad o dureza de las sombras, y efectivamente está relacionada con la distancia, pero por un concepto clave: el tamaño relativo de la fuente de luz sobre el tamaño del sujeto es lo que determina si las sombras serán suaves o duras. Y, claro, si tenemos por ejemplo una ventana o “softbox” en nuestro flash y lo acercamos al sujeto, su tamaño relativo será mayor que si lo alejamos… a mayor distancia, mayor dureza puesto que el tamaño relativo será menor.

Esto sucede porque a mayor tamaño de la fuente de luz, ésta incide en el sujeto desde más direcciones, rellenando así más las sombras, y al contrario, cuanto más pequeña sea la fuente de luz en relación al sujeto, la luz vendrá entonces de una dirección más directa, lo que hará que haya zonas muy claramente definidas de luces y sombras.

Por lo general, la luz suave (o las sombras suaves, esto es, aquellas cuyos bordes no están perfectamente definidos sino que van perdiéndose en un continuo degradado), es la recomendada cuando intentamos crear retratos delicados o, en general, tratar de hacer que no destaque demasiado los detalles o imperfecciones de la piel y conseguir así un retratado más “bello”. La luz dura, pese a que mucha gente la relaciona con “luz mala” por defecto, para nada es una luz a descartar. Tal es así que la mayoría de editoriales de moda de grandes fotógrafos que verás publicadas utilizan luz dura principalmente. Por cierto, si quieres ver grandísimos retratos realizados con flash en exteriores, la mejor recomendación que puedo hacerte es que te compres regularmente la Vogue (o similares), te guste o no la moda.

El tema de la textura de la luz en exteriores al usar flash no varía demasiado de su aplicación en cualquier otro entorno. Siempre podremos usar difusores, o incluso rebotar la luz en alguna pared, haciendo que sea la propia pared la que ilumine a los fotografiados, o directamente usar los flashes desnudos para conseguir unas sombras de mayor dureza. Lo interesante aquí suele ser tratar de conseguir una luz “motivada”, es decir, que parezca que la luz del flash no está presente, y si, por ejemplo, el día es nublado, no tendría sentido que las sombras del retratado sean duras, y viceversa. No obstante, como casi todo, esto es cuestión de gustos: quizá lo que pretendas es hacer tus fotos lo más artificiales posibles como por ejemplo sucede en gran parte de las obras del maestro David LaChapelle

La potencia

Por último, la potencia determinará, como hemos visto, el juego que podemos hacer con la luz ambiente y la exposición de la escena en combinación con la exposición de aquello iluminado por el flash. Antes puse una fotografía del trío de indie-pop AYER en la que se les ve perfilados por el Sol, que actúa de luz de contra, y podemos apreciar el cielo y la silueta de los árboles del fondo. En ese caso, la potencia del flash está utilizada de tal manera que, en combinación con la configuración de la cámara, crea un equilibrio entre la luz ambiente y la luz de flash. Pero la siguiente fotografía que comparto está realizada pocos instantes después, incrementando la potencia del flash para así poder anular por completo la luz natural al ser necesario, para exponer correctamente a los retratados, cerrar el diafragma, bajar el iso y subir la velocidad. El flash llevaba en esta ocasión un reflector con rejilla, de ahí la dureza de las sombras, para evitar que cayese nada de luz en el entorno y que quedase el éste completamente oscuro. Los posibles residuos de luz los controlé incrementando la velocidad de obturación hasta la máxima velocidad de sincronismo con los flashes. Un flash para una luz de perfilado para marcar las siluetas hubiese venido de maravilla en esta ocasión.

La potencia del flash en exteriores nos permitirá eliminar por completo la luz ambiente si así lo deseamos, anular todo rastro de la luz del Sol. Y si no anular, modular a nuestro gusto. Yo por ejemplo tiendo a subexponer la luz ambiente para conseguir que los sujetos retratados resalten en la imagen. Aunque también puedes ajustar la exposición de flash y de luz ambiente de tal manera que quede la imagen lo más natural posible y no sea tan apreciable el efecto del flash. En definitiva, es otra de las cualidades de la luz que, en el caso del flash, puedes controlar a tu gusto para conseguir la combinación con la luz ambiente que más te interese. Finalizo con dos últimas imágenes ilustrativas, una primera en la que gracias a la potencia del flash y la velocidad de obturación eliminé gran parte de la luz ambiente haciendo que la foto parezca realizada mucho más tarde de lo que se hizo, y una segunda en la que intenté que el flash estuviese equilibrado con la exposición correcta de la luz ambiente

Espero que os haya gustado y recordaros que esta artículo es parte de una pequeña guía que estoy realizando de iluminación con flash en exteriores, cuyo primer artículo puedes encontrar en la entrada Iniciándose en el uso del flash en exteriores, equipo necesario, y el segundo artículo en la entrada Conceptos básicos del uso de flash en la fotografía en exteriores.

Todas las fotografías y textos de este artículo pertenecen a su autor, Mariano Regidor

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