En los dos artículos que publiqué anteriormente en Photodemica, hablaba de cómo planear una sesión de fotos y del proceso de retoque en un fotomontaje. Hoy os traigo una especie de híbrido de ambos y os cuento cómo hice parte de esta sesión con la banda canadiense Kobra and the Lotus.

LA IDEA

La idea es casi lo más difícil a la hora de planificar una sesión de fotos. Como ya os conté en el artículo, siempre hablo con la banda para saber el fin de las fotos. En este caso eran para la promoción de un nuevo disco, lo que incluye el propio diseño del interior del álbum así como material para prensa, merchandising, gira, etc. Ellos me contaron de qué iba a tratar el disco, me enseñaron los tonos que iban a utilizar y, poco a poco, fuimos puliendo la idea. He de decir que en este caso, de manera personal tengo buena conexión con la banda y su management, por lo que nos entendemos, sabemos cómo trabajamos y eso facilita mucho las cosas.

La sesión iba a ser muy completa. En total estuvimos día y medio en el estudio haciendo diferentes ideas. En todas la idea era utilizar fondos más sencillos y jugar con la iluminación, geles de colores y humo, pero en la que os cuento hoy, quería ir un poco más allá. Siempre hemos oído cosas de que no se necesita una gran cantidad de dinero para conseguir algo, pero siendo sinceros, cuando vemos editoriales (por ejemplo), la inversión que hay en producción es tremenda y, llamadme loca, pero sin esa inversión, el resultado no sería igual. Esta vez, y salvando las (gigantes) distancias, quería montar un pequeño escenario. Hasta ahora había contado con escenarios ya hechos. Ir a un sitio que me guste y, como mucho, añadir un elemento de atrezzo, pero poco más. Esta vez se trataba de crear.

La ambientación de las fotos era postapocaliptica. Y si no sabéis a qué me refiero, con decir Mad Max, seguro que me entendéis. La estética de este estilo es arena, ropa desgastada y medio rota con un toque de caos y ambiente destruido. Partiendo de aquí, tenía 3 elementos con los que jugar: maquillaje, estilismo y escenario. Buscamos una estilista y junto a la maquilladora ideamos la parte estética para la banda.

Por otro lado estaba la parte fotográfica, la parte de la toma. A la hora de planearla procuro tener en mente cómo la voy a editar, porque eso me ayuda a jugar con los modelos en función al resultado final y no solo al resultado de la toma.

HORA DE CREAR

En el estudio en el que hice las fotos disponen de unos paneles pintados a modo de textura con colores entre tierra y verdosos. Así que contando con ellos empecé a planear qué añadir. En primer lugar, el suelo, ese gran olvidado! A no ser que tires con un fondo completo, nos solemos preocupar de lo que va a estar detrás del modelo, pero no en sus pies, y en este caso era fundamental tener un escenario completo para situar la escena lo máximo posible.

Cubrimos el suelo con un plástico. En este caso usé del que usan los pintores para proteger los muebles y el suelo. Después lo cubrí con tierra. Mi error fue el cálculo. Por temas logísticos no pudimos tener más y quizá le hubiera dado un toque más interesante, pero la foto fue salvada. Después montamos la estructura de los paneles. Quería 3 partes, pero no rectas ya que cerrarían la escena y las poses para el grupo serían más limitadas. Así que con una puesta de fondo, las otras 2 abrían un poco, creando un buen ángulo para las fotos. Cubrí uno de los paneles con una tela del mismo estilo, pero que ayudaría a tener textura, profundidad y volumen. En definitiva, crear una escena más REAL.

En la parte del ‘techo’ coloqué un trozo de valla metálica que me permitió colgar elementos de ella. Por un lado usé tiras de tela (podéis encontrar rollos en cualquier bazar) y además, en casa tenía unas cortinas viejas y desgastadas que manché con café. También añadí malla de jardín que pinté con spray color cobre. En la parte izquierda del set añadimos un par de cajas de madera con dos máscaras de gas como atrezzo y un par de tiras de cinta que, no tienen protagonismo, pero le dan un toque. Al final es algo sencillo pero que (perdonad mi momento ego), quedé realmente contenta de como quedó.

Pero…ahí no acaba la cosa. Al final la fotografía es luz. Y si tienes un escenario increíble pero no cuidas la iluminación, no te va a servir de absolutamente nada.

ILUMINACIÓN

Como os he comentado, tenía muy claro como iba a ir todo. Los tonos tanto a la hora de hacer las fotos como de editar. Todo eran tonos cálidos, así que la luz, no podía ser menos.

En la parte trasera del set coloqué la máquina de humo. Quería que estuviera pero no fuera protagonista, así que no le puse ningún foco delante. Tampoco quería que quedara todo en penumbra, así que coloqué un flash con su reflector y un gel amarillo para dar un punto de luz al fondo.

En la parte delantera, por la izquierda, coloqué un flash con una ventana strip y, de nuevo, otro gel amarillo para dar un relleno con un toque de color que no contaminara mucho la fotografía. La luz principal fue un flash montado en una ventana octogonal con una jirafa.

En principio no es algo complejo ni mirado con lupa al milímetro, pero con el set montado y el objetivo de las fotos claro, era lo que quería.

EDICIÓN

La foto, y después de todo lo que hay que liar, solo comienza en la toma. En casos en los que sé la cantidad de edición que va a llevar, tengo muy claro qué voy a conseguir en la toma y qué quedará en manos del retoque posterior.

Lo primero y fundamental a la hora de editar, es elegir una foto que ya nos guste, que la veamos buena.  Esto parece muy obvio, pero aún hay gente (del mundo fotográfico o no) que piensa que una foto se puede ‘arreglar’ con photoshop. Que si ves que una foto no te ha quedado muy allá, con unos retoques se soluciona, y esto no es así. Una imagen, por mucha carga digital que lleve, sigue siendo fotografía. Y, como se decía en los tiempos analógicos “de un mal negativo no se puede sacar un buen positivo”. Puedes salvar una foto, pero no convertirla en buena. Y tras este inciso (necesario), continúo.

Como ya expliqué en el artículo anterior, hay pasos que cumplo en la mayoría de las fotos. En primer lugar, limpio la fotografía. Esto es mirarla y ver qué me estorba: un hilo de más, una mancha en una prenda de ropa, cables, etc etc. Y, por supuesto, la limpieza de los modelos en sí: quitar imperfecciones y trabajar su piel.

El siguiente paso es la reiluminación, donde potencio tanto sombras como iluminaciones. Esto nos ayuda a crear volumen y dar un efecto más interesante. Lo suyo es remarcar las sombras y luces naturales que tiene la foto gracias a la iluminación en función de nuestro gusto, ya que, obviando que es retoque, lo suyo es que se creen volúmenes lo más reales posible.

Aunque soy partidaria de hacer lo máximo posible en toma, hay cosas que, a veces, no son posible. En este caso no pudimos poner un techo que realmente me convenciera, así que en la postproducción, utilicé una imagen de stock para poner una pared con ventanas y rejas. Algo que no da importante información pero rellena la fotografía para cerrar la escena.

Después viene la locura, la parte creativa, la ambientación. En este caso jugué con una textura y diferentes pinceles e imágenes de stock para crear un ambiente con un toque de caos. La textura arañada y el efecto de cristales rotos ayudan a esa ambientación post-apocalíptica, al igual que el efecto de lluvia, que combinado con el pelo mojado que llevaba la banda, era un toque que aportaba fuerza.

Tras tener todos los elementos extra que necesitaba, jugué con los tonos. Al final quería tirar a tonos cálidos, así que fui jugando con diferentes parámetros de edición de color hasta conseguir el tono que más me convencía. Para esto realmente no hay un patrón. Mi recomendación es trastear. Photoshop también es un juguete, así que juega con sus herramientas. Prueba sus diferentes opciones, cómo funcionan según su modo de fusión, etc etc. Porque mientras llegas al resultado que quieres, seguro que aprendes algo nuevo.

En definitiva, en todos los trabajos artísticos, siempre se busca el ir un paso más adelante, mejorar. Esta ha sido mi primera experiencia creando antes de la fotografía, durante y después. Puede parecer sencillo, pero en mi caso he hecho algo nuevo y, además, consiguiendo el resultado que quería. ¡Espero que a vosotros también os haya gustado!

Equipo de la sesión:

Fotografía y edición: Nat Enemede Photography www.enemede.es

Maquillaje y peluquería: Suky Make up

Estilismo: Kareev Renclar

Asistentes: Alan Spade y Marc Dain

Banda: Kobra and the Lotus  www.kobraandthelotus.com

 

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